La polenta es el comfort food del invierno: cremosa, calentita y de esas que abrazan. Y no hace falta estar 40 minutos revolviendo la olla: con polenta instantánea y agua bien caliente, la tenés lista en minutos.
Ingredientes
- 1 taza de polenta instantánea
- Agua caliente (aprox. 3 tazas, según la marca)
- Queso rallado o en trozos a gusto
- Una nuez de manteca
- Sal
Paso a paso
- Calentá el agua en la pava hasta que hierva (100°).
- Poné la polenta en un bowl o cacerola y volcá el agua caliente de a poco, revolviendo para que no se hagan grumos.
- Seguí revolviendo hasta que espese y quede cremosa (un par de minutos).
- Fuera del fuego, sumá el queso y la manteca, revolvé para que se integren y salpimentá.
- Serví enseguida, bien cremosa.
Tip: si te queda muy espesa, sumá un poco más de agua caliente y revolvé. La polenta se sigue firmando a medida que se enfría, así que servila apenas está lista.
Variantes para no aburrirte
- Con salsa: una cucharada de salsa de tomate por encima.
- Extra queso: mezcla de quesos que se derritan para un resultado más goloso.
- Con verduras: champignones o espinaca salteada arriba.